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Claves para Detectar la Ansiedad Patológica

Cuándo vienen por primera vez mis pacientes con un problema de ansiedad, una de las preguntas habituales es si alguna vez podrá “curarse” de la ansiedad. En este momento comienzo con ella un proceso de psicoeducación sobre la ansiedad. Saber sobre la ansiedad, así como lo que es real y que es falso, ayuda a la predicción de éxito en el caso.

Suelo comenzar explicando que la ansiedad es un mecanismo adaptativo normal de nuestro cuerpo. Cuando hablo de normal me refiero a que todas las personas en baja o mayor medida tenemos ansiedad y que sin ansiedad no podríamos vivir.

¿Qué es la Ansiedad?

La ansiedad es una señal de alerta, la cual nos permite ponernos “a salvo” de ese estímulo que nos señala como peligroso.

Por ejemplo, si una noche estamos acostados y oímos ruidos porque nos están intentando robar, nuestro cuerpo y nuestro cerebro automáticamente se pondrán en marcha unos mecanismos para señalarnos la detección de un peligro inminente.

Puede que en esa ocasión, el corazón se nos acelere, la boca se nos seque, comencemos a temblar o incluso nuestra temperatura corporal aumente. Además, en nuestra cabeza, tendremos una fuerte sensación intensa de miedo ante lo que está a punto de ocurrir. Cómo veis esta situación la podríamos experimentar cualquiera de nosotros y nos da facilidad para reaccionar ante un estímulo peligroso que está a punto de ocurrir.

¿Qué pasa cuando estos mecanismos se activan sin que haya un estímulo peligroso real?

Cuando esto sucede estamos hablando de que nuestra ansiedad se está convirtiendo en un problema para nuestra salud. Pues en momentos dónde no deberíamos sentir ansiedad, nuestros mecanismos se ponen en marcha como si estuviéramos en peligro, pero en realidad no lo estamos. Entonces la persona que sufre está desarrollando una ansiedad patológica nada que ver con el mecanismo adaptivo que tenemos todas las personas.

Claves para saber cuándo la Ansiead es Patológica

Entonces, ¿dónde acaba lo sano y empieza lo patológico? Aquí os dejo algunas claves para saber cuándo nuestra ansiedad se está convirtiendo en patológica:

  1. Nuestra ansiedad no soluciona nuestro problema, además de que se cronifica, es decir, el problema se mantiene en el tiempo.
  2. No aceptamos que las sensaciones tan intensas que experimentamos sean debidas a sufrir ansiedad.
  3. Aparece en situaciones poco adecuadas, por ejemplo, comiendo con tus amigas, en el trabajo, con tu pareja,…
  4. Otro criterio de patología es la intensidad. Los síntomas ansiosos son más intensos llegando a experimentar posibles ataques de pánico sin previo aviso y padeciendo síntomas de activación de alta intensidad así como pensamientos de falta de control.
  5. No solemos saber cuál es el motivo o de donde nos viene esta ansiedad. A veces, sí que podemos tener claro el desencadenante de nuestra ansiedad patológica (un accidente, una baja laboral, una mala experiencia,…) Pero, otras muchas veces, no tendremos claro el porqué de los síntomas ansiosos.
  6. La ansiedad patológica suele ser una experiencia que queremos eliminar de nuestras vidas pero qué no sabemos cómo hacerlo o que por nosotros mismos no somos capaces.

¿En qué momento debemos buscar ayuda profesional?

El criterio esencial entre lo sano y lo patológico, y por tanto la decisión de pedir ayuda profesional, será la manera en que los síntomas ansiosos te dificulten a la hora de realizar tus tareas u obligaciones normales del día a día. Además de ser consciente de si en el último tiempo has dejado de hacer cosas que si hacías antes por miedo a que esa ansiedad aparezca.

Si crees que sufres de ansiedad y que tus síntomas son intensos y perduran en el tiempo, es mejor que busques ayuda profesional para trabajar el afrontamiento y control de esa ansiedad que tanto te perturba.

En definitiva, la ansiedad adaptativa o normal, se puede considerar un mecanismo de adaptación natural, que nos permite estar alerta ante ciertos sucesos estresantes. Cuando la intensidad aumenta y provoca malestares significativos, entonces la consideramos patológica.

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